La Fundación Pilar i Joan Miró a Mallorca se instituye en 1981, año en que Joan Miró y su esposa Pilar Juncosa hacen donación de los cuatro talleres donde el artista había desarrollado su labor creativa desde el año 1956, cuando se establece definitivamente en la Isla, hasta su muerte en 1983.
En el año 1986, Pilar Juncosa, viuda de Miró, viendo necesaria la construcción de una sede para la Fundación, anuncia la donación de los terrenos más idóneos para su emplazamiento y su deseo de colaborar económicamente. Con esta finalidad, dona una serie de obras de Miró para que sean subastadas a beneficio de la Fundación "Pilar i Joan Miró a Mallorca".
En 1987, el prestigioso arquitecto Rafael Moneo recibe el encargo de proyectar la nueva sede de la Fundación en el mismo recinto que forman los terrenos de Son Boter y Son Abrines donde había residido el pintor.
La Fundación Pilar i Joan Miró a Mallorca ocupa una extensión de 11.000 m2 en el término de Cala Major, donde se encuentran los talleres de Joan Miró, junto a su casa de Son Abrines. El taller construido por su amigo el arquitecto Josep Lluis Sert en 1956, la posesión mallorquina de Son Boter (siglo XVII) -utilizado como taller y donde encontramos una extraordinaria serie de graffitis realizados por Miró-, los talleres de grabado y litografía y el edificio diseñado por Moneo como sede de la Fundación.
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